Las cosas buenas de mi reciente viaje a Barcelona se pueden resumir en:
1 reencuentro con mi rubia preferida
2 descubrimientos musicales
3 comidas espectaculares
4 graffitis curiosos

Esta entrada va dedicada a uno de esos dos descubrimientos musicales, un instrumento que hasta ese momento, la noche del viernes 14 enero 2005, no había oído en mi vida (ni lo había oído sonar ni había oído hablar de ello vaya). Se llama "hang". Tiene forma de platillo volante de peli B de los 50, con pequeñas abolladuras en la parte de arriba, y se toca dandole golpecitos, como los tambores estos que tocan los chicos del Euri.
Lo oimos paseando por las calles, ahora mismo no recuerdo en concreto cual (era una perpendicular a otra que tenía un puente antiguo decorado con calaveras traspasadas por puñales, por si algun barcelonés o residente me echa un cable callejero). El efecto era increíble, ir paseando por las calles de una ciudad "ciudad" de noche, por la parte antigua (que ya tiene su encanto, tengo fijación por las ciudades y las noches) y de repente empezar a oirlo, al principio más bajo, luego mejor según nos íbamos acercando.

Era... mmm... no sé como describirlo, soy mala con las palabras y poco instruída en materia musical... llevado a mi terreno: era como el estilo de música que ponen en los planetarios, pero sin arreglos de por medio, ese cacharrito él solo era capaz de hacerlo. Era como, a ver... a mí se me viene a la cabeza como algo acuático sonando en el espacio. Muy melodioso. Muy suave. Muy misterioso. Los pelos como escarpias (de verdad, no como "un decir").
Pedro se acercó al músico callejero que lo tocaba (no sé si bien o mal, porque en mi vida había oído tocar uno antes, pero a mí me encantó) y le dijo el nombre del cacharrito en cuestión. Fue flipante. Un corrillo de gente alrededor del hombre, como medio en trance. Joder, que bien suena Barcelona!
Foto de un hang
Enlaces: De esta
web de música extraña he sacado las imágenes, cuenta un poquito como es el instumento y pone que deja oirlo, ahora iré a ver que tal está la muestra.
Visitantes: Bienvenidos Paloma y Rober!